Título: Robot Dreams
Director: Pablo Berger
Título Original: Robot Dreams
Idioma en que se proyecta: V.O. (Pero no hablan)
País: España
Año: 2023
Duración: 102´
Reparto: Son dibujos!!
Premios: Nominada a los Oscars ese año.
Elegida por: Notoriamente Nefasto
Me equivoqué al deciros que la peli hablaba sobre la
amistad. Cierto, habla sobre la amistad, entre otras muchas cosas, pero habla
sobre todo, o a mí me habla, de las relaciones de pareja.
No recordaba tanto eso, fíjate, siendo de las cosas que más
me gustaron y gustan de la peli, así es la memoria, sino simplemente, que la había
disfrutado mucho, y que quería ponerosla en el Cineclub cuando fuera posible.
La vi en el cine, después de haberse dado a conocer por
haber sido nominada a los Oscars como mejor peli de animación, y animado por
las buenas críticas. Que la peli sea española, o que sea de dibujos animados,
no me asustó en absoluto. Me gustan las buenas pelis españolas, y las buenas
pelis de animación.
Y salí del cine pensando que acababa de ver una peli, lo siento
por la cursilada, deliciosa. Cuyo mayor mérito pudiera ser, para mí, que soy un
poco bicho raro, su falta de pretensiones para querer gustar. Seguramente no
gustó mucho a los niños, seguramente tampoco a sus padres despistados que les
llevaron, y seguramente no gustará a mucha gente, incluidos alguno de mis
apreciados colegas, pero a mí, oye, me encantó. Y no fui el único, eh?
Para mí, eso es el arte. Crear para uno mismo, y si, por el
camino, más gente se emociona, lo has conseguido. No me ha hecho falta la Wikipedia
para adivinar que su director, Pablo Berger, había vivido una época en Nueva
York. Y, eso no lo pone ni en la Wikipedia ni en ningún sitio, seguramente se
enamoró en Nueva York. Y por eso precisamente, y quizás porque le gusta la animación
y las posibilidades infinitas que, tras mucho trabajo, unos rotuladores y una
cámara te pueden dar, decidió hacer una peli sobre un perro y un robot, en el
Nueva York de los 80.
Yo también estoy enamorado del Nueva York de los 80. La ciudad
que, primero vimos en esos años en el cine, y luego, con suerte, hemos podido
pisar alguna que otra vez. Y que confío volver a visitar más veces. En la peli
vemos la ciudad de los que vivieron allí, no la que los turistas hayamos podido
vislumbrar de paso. Aparecen las playas a las que llegas en bus y que yo no vi
en las guías, los puestos de perritos que sí compartimos con los neoyorkinos, las
máquinas de feria y las calles con escaleras metálicas colgando de las fachadas,
donde salir a cenar o patinar con tu pareja. Una ciudad aún sin móviles o
internet. Creo que es genial verlo de la mano de un perro y un robot de dibujos
animados, con la banda sonora del September de Earth, Wind and Fire. Y hay
mucho curro y mucho arte en pantalla, para mi gusto.
A la vez que disfrutas de eso, tenemos una historia de un
encuentro y una pérdida. O de los encuentros y las pérdidas. Lo que nos pasa en
la vida. Llega de repente el regalo de alguien nuevo con el que vives cosas
maravillosas, cuando todo es divertido. Y, es ley de vida, a veces pasa, la sal
oxida los engranajes, el invierno seguro llega detrás de cada otoño, y las
estaciones y las personas pasan.
A mí me gusta disfrutar tanto veranos como inviernos,
primaveras como otoños. Saber que estamos de paso en la vida de otros y otros
en la nuestra. Y disfrutar como un loco cuando todo es divertido, y suena de
fondo “September”.





















