Director: Stanley Kubrick
Título Original: The Shining
Idioma en que se proyecta: V.O. Subtitulada
País: Reino Unido
Año: 1980
Duración: 146'
Reparto: Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny LLoyd
Premios: Ninguno, curiosamente. Incluso tiene dos nominaciones a los Razzies a peor director y peor actriz. No sé qué se fumaron ese año esos críticos...
Elegida por: Sr Marrón!
Qué voy a decir yo de esta grandiosa película que no se haya dicho ya?
Vamos a intentarlo.
Para empezar, que hacía demasiado que no traímos al bueno de Kurbrick por nuestro barrio cinéfilo.
Pensé poner esta peli en la sesión 237 para homenajear la habitación de la macizaque seconvierteenviejunahorrorosa pero esa sesión le tocaba al Nefasto y no pudo ser.
Así que, aprovechando que teníamos la casa casi para nosotros sólos, decidí que merecía la pena ver esta magna obra en el mayor formato posible, por lo que monté el proyector, conecté el home Cinema, horneé kilo y medio de alitas picantes, y traté de hacer una sesión a la altura de mi director favorito. Sólo diré que esta es la tercera vez que la veo en los últimos meses, y que cada vez que lo hago me gusta más.
Hay mil anécdotas de esta película que ya os conté antes de la misma y que no voy a repetir aquí, sólo alguna de ellas.
¿Que Kubrick sería un tipo insoportable y un puto pesao que hacía repetir una y otra vez hasta la toma más, en apariencia, insignificante? ¿Que machacó literalmente a la pobre Shelley Duvall para obtener lo que quería de ella, una mujer cansada, paranoica, asustada? ¿Que se empeñó en rodar la película en el orden cronológico del guión, con el conscuente aumento de gastos y tiempo de rodaje para que los protagonistas se fueran metiendo en la historia?
Siempre he creído que hacer una película es como hacer una obra de construcción, donde el jefe de todo el meollo es el arquitecto, y que muchas veces te toca un arquitecto maniático, meticuloso, intransigente con los detalles, y que quiere que lo que se acabe construyendo sea como él lo ha imaginado exactamente, sin pasarte ni una, cueste lo que cueste. No negaré que las ganas de tirar del andamio a ese tipo de arquitectos son muy grandes y muy numerosas, pero también reconozco que el resultado final del trabajo luce de otra manera. Ya sabéis, el diablo está en los detalles.
Pues con una peli pasa lo mismo.
Bien, pues estas y otras manías del amigo Kubric creo que son lo que "le dan calidad a la película". En serio, creo que los actores están sublimes, en especial Jack Nicholson. Nunca un padre de familia dió tanto miedo. La escena del bate de beisbol en las escaleras, con ese larguísimo travelling siguiendo a una aterrorizada esposa tratando de comprender qué cojones le pasa a su marido y la secuencia de Nicholson entrando a hachazos en la el piso y en el baño me parecen dos de las escenas más grandes de la historia del cine de terror, y de no terror. Comparables a la escena de la ducha de Psicosis. ¿Os fijásteis en cómo está rodada? ¿en cómo sigue la cámara al hacha cada vez que golpea la puerta? ¿en cómo alterna lo que pasa fuera del baño con lo que pasa dentro? ¿Os imagináis vivir algo así? glups!
Es una película genial que creo que envejece como el buen vino, ponédsela a vuestros hijos, esa es una buena prueba. A los míos les encantó y acojonó. Buena señal para una peli con más de cuatro décadas a sus espaldas ¿no?


