Título: DriveDirector: Nicolas Wending Refn
Título Original: Drive
Idioma en que se proyecta: V.S.O.
País: U.S.A.
Año: 2011
Duración: 100´
Reparto: Ryan Gostling, Carey Mulligan, Bryan Cranston
Premios: Mejor director, en Festival de Cannes 2011
Elegida por: Notoriamente Nefasto
Sinopsis: Un señor muy serio, que por no hablar no dice ni cómo se llama, pero que conduce muy bien, además de currar como especialista en películas y en un taller de coche, hace horas extras con personajes de los bajos fondos de Los Ángeles.
Cine independiente en nuestro Cineclub, con una de esas pelis que, cuantas más veces la ves, más cosas le encuentras.
Ruido de motores, atracos, mafiosos, violencia, y un tipo carismático a más no poder como Ryan Gostrling. Qué podría fallar?
Pues ya sabemos que muchas veces, nada de eso es garantía de una buena peli. Pero no es el caso. El director danés, Nicolas Wending Refn, que tiene nombre de máquina expendedora de café en estación de tren, había hecho un puñado de pelis antes, casi todas en su Dinamarca natal, pero dio la campanada con Drive, y fue conocido y reconocido en Cannes en el año 2011 (quién se dio a conocer en el mismo sitio, un par de décadas antes?).
Luego, parece que no ha conseguido continuar deslumbrándonos, pero no perdamos la esperanza, porque talento tiene. Lo demuestra en Drive.
Nos cuenta la historia de siempre, de chico conoce chica, la chica es de otro chico, y ambos se meten en líos por culpa del amor y las malas compañías. Pero nos la cuenta de una manera tan distinta, y no es fácil a estas alturas ser diferente, que consigue dar en el clavo.
Me encanta lo poco que habla el prota, que lleve una chupa espantosa dorada con un escorpión que nadie se pondría sin un buen motivo, que no se explique ese motivo, que cronometre los tiempos con un reloj antiguo que podría tener detrás también historias de canguritos o escondites sucios. Me encanta la música electrónica ochentera, que por estar tan fuera de tono, acaba siendo perfecta. Y los encuadres tan pensados, y los personajes tan reales, y los malos con chándal.
Esperemos que Nicolás no diera la hora bien cómo lo hacen los relojes parados, y que su talento siga dándonos buenas pelis que disfrutar en el futuro.


