Director: Orson Welles
Título Original: Citizen Kane
Idioma en que se proyecta: Castellano
País: USA
Año: 1941
Duración: 119´
Reparto: Orson Welles, Joseph Cotten, Everett Sloane, Dorothy Comingore
Premios: Oscar mejor guión.
Elegida por: Notoriamente Nefasto
Sinopsis: " Ha muerto el ciudadano Charles Foster Kane, un millonario conocido por todo el mundo. Salvo que, justo antes de morir, pronuncia una misteriosa palabra: "Rosebud". Un periodista se dispone a averigurar qué quería decir Kane con esa palabra"
La etiqueta de “mejor película de todos los tiempos”, puede
ser una pesada losa. Pero así es como es calificada muchas veces “Ciudadano Kane” en
multitud de listas cinéfilas, y así como es la encaramos al verla.
Hay que ponerse las gafas del año 1941, olvidarse un poco de
tamaña etiqueta sin dejar de mirarla de reojo, y verla con esos ojos. Creo que, a pesar de que
tiene la friolera de 80 años, diría que es claramente detectable ese algo siempre novedoso, diferente, y casi hasta moderno. Desde luego en el 41
debió de romper muchas reglas establecidas, reglas que, una vez más, rompe un
joven director con su ópera prima, en este caso Orson Welles. Con 26 añitos, el tío se marcó lo que luego sería denominado la mejor peli de todos los tiempos. Según él, por pura inconsciencia.
La manera de contar la historia, los encuadres, los saltos
en tiempo y espacio, el estilo documental mezclado con el realista, siguen
llamando la atención hoy en día. Eso señalan todos los artículos sesudos, y si pones un poco de tu parte, te ayudan a fijarte. Supongo que a los críticos, o simplemente espectadores, del
41 les explotó la cabeza, pongamos por ejemplo, como nos explotó a algunos
al ver Pulp Fiction en los noventa. Eso esta ahí, y puede ser claramente objeto
de aprecio por cualquier aficionado al cine.
La película no es para nada aburrida, y te lleva del inicio
al final sin descanso. El “Rosebud” famoso tiene su gancho, y quieres
averiguar, al igual que los periodistas de la propia peli, qué quiso decir el
ricachón Foste Kane justo antes de morir.
La peli sin embargo no me apasiona para que entre en mi lista personal de obras maestras. Y me he puesto mis gafas de los años cuarenta, lo prometo. Lo difícil me parece empatizar con el tal Kane, y por eso la
peli no me conmueve, que es lo que yo le pido a las películas, y especialmente
si las voy a calificar de obras maestras. Creo que es un riesgo asumido por
Orson Welles, al que le importa un carajo que empatices o no, ya que él
personaje que retrata dista de ser de esos a los que les coges cariño. Bueno,
siendo niño se lo llevan y tal, pero luego no sé si eso explica que sea como es
en su vida. Quizás sí, si atendemos al trineo, pero aún así, al menos por mi
parte, no me resulta entrañable, desde luego.
Seguimos con el afán completista, que es de lo poco que podemos sacar en limpio de este periodo cinéfilo de pandemia. Ya hemos visto una de esas pelis que hay que ver si o sí.













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