¿Porqué un Cineclub?
- Porque somos tres amigos a los que nos gusta el cine.
- Porque nos gusta ver películas en casa y comentarlas después
-Porque cada uno tiene sus "tesoros fílmicos" que quiere hacer ver a sus amigos para ver si les gustan tanto como a uno mismo

-Porque ademas de ver pelis, cenamos muy agusto mientras tanto
-Y porque queremos aprender más de cine!

¿Cuando empezó todo esto?

-La primera película se proyectó el 3 de Febrero de 2010.
¿Y cuánto va a durar?
-Lo haremos durar todo lo que se pueda, mientras haya cine, habrá Cineclub.

miércoles, 4 de febrero de 2026

294. Torrente, el brazo tonto de la ley.


Título: Torrente, el brazo tonto de la ley.
Director: Santiago Segura
Título Original: Lo mismo.
Idioma en que se proyecta: Spanish
País: España cañí.
Año: 1998
Duración: 97´
Reparto: Santiago Segura, Tony Leblanc, Javier Cámara, Chus Lampreave, Neus Asensi, y mil cameos.
Premios: Goya mejor director novel, y Goya mejor actor reparto.

Elegida por: Notoriamente Nefasto.






No había visto yo al bueno de Torrente desde que se estrenó en cines, allá por el 98, cuando, por lo visto, fuimos media España a las salas. Eran otros tiempos, la verdad, tanto para nosotros, como para nuestro bonito país, y el mundo entero.

Es por ello que, si ya entonces nos divertíamos con lo que parecía incorrecto, me daba miedo ver cómo había evolucionado su humor, teniendo en cuenta que hoy en día, más o menos todo es incorrecto.

Y tengo que reconocer, que no creo que haya envejecido mal. Hoy en día, supongo que saldrían diversos colectivos a quejarse amargamente, en twitter sobre todo, que es donde más amargamente puede uno amargarse con amargados, como por ejemplo: policías, putas (perdón), prostitutas (sin perdón), chinos, negros, amas de casa, jugadores de rol, pescateros, y unos cuantos más que, seguro, se me pasan.

Pero creo que, tanto hoy como ayer, si uno no es imbécil del todo, y ve las cosas con sentido del humor, puede reírse con burradas, sabiendo eso, que son burradas. Tiene mérito que yo recordase escenas como las de “qué, nos hacemos unas pajillas?”, o la del grano de pus explotando ante el espejo. Quizás los Hermanos Farrelli han hecho algo parecido en versión americana, y aquí el tono hispano le da un toque diferente, pero la verdad es que sigue la senda de ese tipo de películas que dices: aaaarghhh, y te ríes, que es de lo que se trata. Si al final te ríes, está bien.

Yo me reí, así que todo bien. Me gusta la idea de traerte al Madrid casposo la figura del policía patrullero, y la parodia queda que da gusto verla, entre coches viejos molones, pisos cutres a lo Seven, cintas de casette y personajes de barra de bar castiza. El personaje de Segura es muy bueno, con su calva “Anasagasti” (si tienes menos de 30 años pon Anasagasti en Google), sudor, camisa amarillenta, barriga y gafas gordas, creó un estilo para siempre. Del resto de actores, me gustan todos. Mención especial a Javier Cámara, al que no recordaba en la peli, que, por aquel entonces no era famoso ni reputado, pero ya empezaba a demostrar porque lo sería. Tampoco recordaba muchos del carrusel de cameos que aparecen por doquier. Pero cada uno que sale, está divertido.

Así que Torrente apatrullando la ciudad, al menos en mi humilde criterio, resiste con su atrevimiento casposo intacto en pleno cuarto del siguiente siglo. Espero de verdad que su responsable, el Segura, atize con criterio y ganas también con Torrente 6, y disfrutemos de muchos, muchos ofendidos cuando se estrene.